Estilo en la televisión: Sarah Jessica Parker en Sex and the City
Si existió una serie fashion por excelencia, esa sería Sex and the City. Basada en la columna homónima de enorme éxito de Candace Bushnell, la serie gira en torno a Carrie (columnista, cómo no) y sus tres amigas: sus affaires, amores, problemas, pequeñas y grandes tragedias y su amor por
La estilista de culto Patricia Field ideó para Sarah Jessica Parker un armario osado, femenino, y en constante evolución, pero manteniendo la personalidad de Carrie: coqueta, extrovertida, amante de las décadas clásicas de la moda americana y con un punto marcadamente sexy. Si bien muchas de las elecciones de Field no fueron de mi gusto, todas eran frescas, arriesgadas y contravenían las normas "al uso" respecto al N.Y. chic style, creando una nueva escuela de mujeres audaces en busca de una elegancia poco previsible. He seleccionado los looks de Carrie que opino reflejan mejor su evolución, año tras año.
Temporada dos: la serie arrasó en su primera temporada, y la segunda se esperaba con anhelo. El estilo algo horterilla de Carrie en la primera se pulió y cuajó
Más season two: levita en piel vintage muy seventies con una audaz y muy sensual combinación de colores. La estupenda figura de SJP y los Manolo Blahniks que lució a lo largo de toda la serie ayudaban bastante al conjunto.
Season three: Carrie evoluciona, deja atrás al novio perfecto "Mr. Big" y encuentra un nuevo amor. Su estilo vira y se ciñe a las claves del chic neoyorquino: sastrería, buenos complementos y chic dresses. Aún así, Patricia Field nos con obsequia algún estilismo "over the top" como este de soberbio moño "chignon", chaquetón de zorro despinzado, mini y botas de pitón ultra sexys.
Season four: Carrie encuentra la femineidad absoluta en vibrantes estampados, siluetas ceñidas y un aire muy europeo. Los vestidos de la serie adquirían fama instantánea, como éste de Dolce & Gabanna.
Carrie y la danza: más que una vocación, una excusa para adoptar el estilo french ballerina a lo grande: gran foulard rayado (en realidad un suéter de Prada), camisole Chanel y falda vintage en voile estampado.
A finales de temporada, Sarah Jessica prescinde de su mítica melena y adopta un cool bob desfilado que pasó a ser lo más demandado en los "salons" de la ciudad. Acompañado de vestidos de líneas y grafismos muy thirties, como éste de Prada, fue de lo más cool de la serie.

El bob le imprimió carácter y chic al look de Carrie pero también le restó sensualidad, por lo que Field optó por vestirla con auténticas joyas vintage o recreaciones de los años del glamour. En esta foto una aniñada Carrie pierde su silueta pero encuentra la dulzura con un vestido cuasi flapper de Anna Molinari con volantes en tul y plumas. Fue la season con más negro, más vestidos lisos y una SJP más maquillada.
Season six: Carrie y su look vintage de formas abullonadas escondían el incipiente embarazo de la actriz. Esta temporada fue un reto para la estilista: que la serie llegaba a su agotamiento conceptual y Carrie había pasado por todas las etapas posibles de las relaciones. Aún así, la serie mantuvo el altísimo nivel fashion esperado.
De nuevo la Carrie cool y más "Field": camiseta masculina de rayas bajo un vestido de estampado "Diosa" de Rosa Cha.
Carrie más glamourosa que nunca: de moderna Cenicienta, inmersa en su propio destino entre olas de suavísimo tul rizado de Versace, precursor de muchos vestidos que se siguen viendo sobre la alfombra roja.
La formalidad chic en su mejor momento (cómo no, el episodio era en París): coqueto abrigo entallado de Lacroix sobre vestido de Balenciaga y stilettos de Christian Louboutin.
Carrie más "Sarah Jessica Parker": vestido vintage y pelo recogido. La inlfuencia de la actriz sobre las aspiraciones fashion de sus admiradoras continúa intacta hasta nuestros días, y ella la ha explotado sabiamente con un perfume "Lovely" y una colección cápsula de all-american-casual-classics llamada "Bitten", para Steve and Barrys (no disponible en España).